Para todos los que tenemos perros como mascotas, los paseos en esta época del año suelen ser una odisea, ya que sabemos que la procesionaria hace acto de presencia en nuestros bosques. Desde AKAI nos hemos propuesto recordar algunos de los aspectos más relevantes a tener en cuenta en relación a la procesionaria.

La procesionaria es una oruga que desciende de las copas de los pinos, donde tiene su nido, hasta el suelo. Durante el invierno la procesionaria se refugia del frío en estos nidos de color blanco. Cuando llega la primavera, salen del nido para transformarse en mariposas.
Encontrarlas en el suelo en fila india, en procesión, les ha dado su nombre. Con las
altas temperaturas y la sequía de este año, la estacionalidad del descenso de la
procesionaria (típicamente de febrero a abril) se ha adelantado, y ya hace meses que
vemos orugas en los caminos de los bosques de pinos.

Para ayudarnos a ofrecer un paseo seguro a nuestros perretes, hemos tenido una
entrevista con nuestra veterinaria de confianza, Paula Cañamero, que nos ha dado
unos consejos prácticos.
¿Por qué es peligrosa la procesionaria para los perros?
Porque la procesionaria del pino contiene unos pelos urticantes que al entrar en
contacto con el perro generan una respuesta inflamatoria que puede ir de leve a
severa dependiendo del grado de contacto, la zona del perro afectada y la rapidez del
tratamiento. El carácter explorador y curioso de los perros los hace especialmente susceptibles a entrar en contacto con la procesionaria que les afecta principalmente en la zona facial (labios, párpados, lengua y vías respiratorias).
¿Qué debemos llevar en la mochila cuando salimos a pasear con nuestro perro por
zonas donde puede haber procesionaria?
Se recomienda llevar siempre agua para lavar la zona de exposición con la ayuda de un
paño o toalla para evitar que los pelos urticantes nos afecten a nosotros. Una vez
aparece la inflamación, un paño húmedo con agua fría ayuda a calmar el picor y bajar
la inflamación. La mejor prevención, sin embargo, es evitar la exposición. Hay que
vigilar sobre todo cuando paseamos por zona de pinos (buscar los nidos en los árboles,
orugas en el suelo y llevar al perro atado).
En caso de que el perro entre en contacto con la procesionaria, ¿cómo lo sabré?
Habitualmente se observa la propia exposición pero si no lo vemos, pueden haber
síntomas que nos lo hagan sospechar. Suelen presentarse con picor y se rascan
constantemente la zona de la boca, tienen babeo excesivo y podemos observar
deglución constante y nerviosismo que evolucionan a una inflamación severa de la
cara, así como de la lengua y boca y en algunas ocasiones de las vías respiratorias.
¿Qué debo hacer y con qué grado de urgencia si creo que mi perro ha tenido
contacto con la procesionaria?
Ante un contacto lo primero que hay que hacer es limpiar la zona afectada con
abundante agua para quitar los restos de toxina y pelos urticantes que puedan quedar.
Utilizar agua tibia/caliente ya que ayuda a inactivar la toxina y usar un paño o guantes
para evitar que nos afecte a nosotros al entrar en contacto directo. En caso de que
sospechemos de afectación en la lengua es importante lavarla de dentro hacia fuera
para evitar que se traguen los pelos urticantes. Después es necesario llevar lo más
pronto posible al perro al veterinario para que puedan evaluar el grado de afectación y
administrar el tratamiento adecuado.
¿Qué puedo esperar cuando vaya al veterinario? ¿Qué se les hace a los perros? ¿Es
una medicación? ¿Vía oral?
El veterinario realizará un examen físico general del animal y una exploración
exhaustiva de la zona afectada para evaluar la gravedad y decidir el tratamiento
adecuado. Por suerte, la mayoría de los casos son leves y cogidos a tiempo, y con la administración de corticoides intravenosos o intramusculares se consigue resolver el problema.
En los casos más graves el animal puede requerir hospitalización para soporte de
oxígeno y administración de medicación complementaria, y hasta la necesidad de
realizar una pequeña cirugía para la colocación de una sonda de alimentación (ya que
en algunos casos puede aparecer necrosis severa de la lengua).
¿Me afecta a mí la procesionaria?
La procesionaria puede afectar a las personas si entramos en contacto con las orugas o
los pelos urticantes, son especialmente vulnerables los niños pequeños que pueden
intentar cogerlas o tocarlas.
¡Recuerda, la mejor actuación es la prevención!